sábado, 9 de febrero de 2008

Mito Nº 1: La comida más importante del día es el Desayuno

Por el autor de Warrior Diet: Ori Hofmekler
Traducido por: Arturo Bòrquez C.
Del Artículo: 10 Mitos de la nutrición


Cuándo usted despierta, su cuerpo se encuentra en un estado intenso de desintoxicación, eliminando toxinas y desecho digestivo de la última comida efectuada por la noche.

Durante la mañana, cuándo digestión se termina por completo (mientras usted está en ayunas), un mecanismo primitivo de sobre vivencia, conocido como reacción de pelea o alerta de escape, se activa, llevando al máximo la capacidad corporal para utilizar energía, estar alerta, resistir la fatiga y el stress.

Esto se explica debido a que el modo de sobre vivencia es manejado principalmente por parte el sistema nervioso autónomo conocido como SNS (sistema nervioso simpático). En ese estado, el cuerpo está utilizando como mayor fuente de energía el tejido adiposo. Todo esto ocurre cuando usted no toma el típico desayuno.

Si por el contrario usted sigue lo que “la gente común” hace y toma un desayuno a base de pan integral, una porción de avena y huevos, usted estará tirando por la borda la oportunidad de activar el sistema de sobre vivencia y de esa forma estaría evitando la utilización de tejido adiposo como mayor fuente de energía.

El SNS y su mecanismo de pelea o de escape se suprimirán substancialmente. En lugar de eso, su comida de la mañana activará una parte antagónica del sistema nervioso autónomo conocido como el SNPS (Sistema Nervioso Parasimpático), que le provoca somnolencia, desgano y más sensibilidad a la fatiga y al stress.

En lugar de quemar grasa, su cuerpo preferirá almacenar energía y acumular grasa. Bajo este estado, la desintoxicación se inhibiría. El énfasis metabólico general aumentaría con toxinas que se acumulan en el hígado, dando al cuerpo otra razón substancial para acumular grasa. (El tejido adiposo sirve como un almacén biológico para toxinas)

Los efectos generales que suprime el desayuno, pueden llevar a cambios anímicos durante el resto del día (en el trabajo), con frecuencia querer comer en la oficina: Golosinas, café o cigarros con el fin de tapar los síntomas del cambio anímico. Comer a deshora, interrumpiría severamente la habilidad del cuerpo para concordar con el ciclo circadiano. El cuerpo humano nunca se ha adaptado a tales interrupciones. Estamos preprogramados principalmente para girar entre las dos partes nerviosas autónomas del sistema: los SNS en el día y el SNPS en la noche.

El SNS regula el estar alerta y en movimiento durante el día, mientras SNPS regula la relajación, digestión y el sueño durante las horas de la noche. Cualquier interrupción en este ciclo diario primitivo, puede llevar a la somnolencia durante el día seguido de desórdenes del sueño por la noche.

Las comidas de la mañana se deben diseñar con cuidado para no suprimir el SNS y su estado sumamente energético. Disminuir la toma de alimento en la mañana a fruta, sopa de verduras o cantidades pequeñas de alimentos con contenidos de proteína livianos pero de alto valor biológico, como huevos, pescados a la plancha o hervidos, yogur simple, o queso fresco, mantendrá al cuerpo en una fase de hambre, al promover energía y sus propiedades al SNS.

*Nota: Los atletas que entrenan por la mañana el desayuno debe ser una comida de recuperación o post-entrenamiento. Tales comidas deben consistir en cantidades pequeñas de proteína fresca con carbohidratos como el yogur y plátano, huevos más un tazón de avena, o queso fresco con frutillas. Una secreción de insulina es necesaria para completar efectivamente las acciones anabólicas de IGF1 y GH después del ejercicio. Sin embargo, después de la comida inicial de la recuperación, se recomienda mantener el cuerpo en una fase de hambre aminorando la toma diaria de carbohidratos en las comidas siguientes. Aplicando comidas pequeñas de proteína (bajas en carbohidratos) cada par de horas mantendrá en funcionamiento el SNS durante las horas del día al proporcionar aminoácidos para la síntesis de la proteína en los tejidos del músculo, promoviendo una larga duración del efecto anabólico después del ejercicio.

En conclusión, el desayuno no es la comida más importante del día. Las comidas más importantes son las comidas de recuperación post-entrenamiento. Es decir, para un GUERRERO cada comida es una comida de recuperación que ayuda a recuperarse del stress nutricional (hambre) o del stress físico (el ejercicio).